VENTANAS, de Magdalena D’Onofrio

Magdalena D'Onofrio

14x20, 56 pag.

Poesía (2005).

CONTRATAPA de Julio Bepré:

Magdalena D´Onofrio

Estas “ventanas” que abre Magdalena D´Onofrio permiten que seamos nosotros -destinatarios de los textos- quienes ingresemos a un espacio interior pleno de sentimiento y fina evocación. La escritura de esta poeta tiene el encanto de aprehender lo inmediato y contiguo, los sucesos, seres y cosas que pueblan el entorno de los días, de todo cuanto nos acompaña y auxilia en ese hondo ejercicio del vivir.

Precisamente la escritura de Magdalena D´Onofrio tiene el no fácil mérito de hacernos vivenciar con gran equilibrio expresivo ese fenómeno que todo hombre   alguna vez sintió: la nostalgia, esto es, ese suave dolor por lo que ya no está, pero que ahora regresa en la memoria y envuelve nuestro ser, patentizando así aquello que se tuvo, lo que se tiene y lo que aún se espera pueda llegar.

Sentimiento y expresión se aúnan en una adecuada y operante verbalización, que trasladan al lector, con delicada sugerencia, a una actitud espiritual que sortea con seguridad las contradicciones de este tiempo que nos toca asumir.

Julio Bepré

LEYENDAS DE TROYA, de Amadeo Gravino

Amadeo Gravino

11x17, 40pag.

Poesía (2005).

Leyenda editorial: Sagital.

UN BUSCADOR DE ABSOLUTO: LA OBRA POÉTICA DE JULIO BEPRÉ, por Graciela Maturo

Graciela Maturo

11x16, 80 pag.

Ensayo sobre la obra de Julio Bepré y antología de poemas (2005).

CANTOS DEL RIO DEL ESTE, de Santiago Bao

Cantos del río del este

14x20, 96 pag.

Poesía (2009).

CONTRATAPA:

SANTIAGO BAO – CANTOS DEL RIO DEL ESTE

Toda obra poética nace del amor. Es por amor que se escribe, por amor se tejen versos de variada índole; pero cuando el amor es el tema, el cómo y el porqué es cuando la poesía se despeja de los límites de la lógica para dar de lleno al universo de la pasión.

El resultado de la lectura de Cantos del río del Este es lo suscitativo, efecto de una franca y despejada espontaneidad, de una entrega a la palabra poética que no evita ni la reflexión ni la memoria para converger en la dulcificada nostalgia o en un presente de suspensivo encanto. Y es, precisamente, el modo de ver de Santiago Bao el que propicia este hechizo, sus tácticas para convertir las palabras en caricias, su actitud ante la vida, su contemplación del mundo y su ensueño de amor.

Conocemos, por sus otros libros de poesía, su inclinación reflexiva, sus formas coloquiales para el reproche o la condena, sus tonos formales para el recuerdo o repaso; en ellos advertimos sus luchas de inteligencia, sus tribulaciones, sus alegrías, al contacto con versos que reducían cada evento a su estricta esencia, la síntesis a la que sólo se accede desde un ángulo lúcido y sereno y con la textura poética propia del creador constante, particularidades  presentes en este nuevo libro que conforma un ideario de amor que ha ido construyendo a través de los años hasta esta feliz idea de compartirlos.

No temo decir que estos poemas serán un peldaño insoslayable de su obra poética. Una obra de amor y por amor.

Ricardo Rubio

LA ESCOPETA / LIBRES Y LAICOS, de Boris Stoyanoff

La escopeta

14x20, 76 pag.

Cuentos (2009).

de LA ESCOPETA
…el juez, se había sumado al grupo del comisario. Todos iban en silencio; Colacho punteaba, seguido por Zamudio; bastante atrás, el overo de Soto y el picazo de Medina marchaban emparejados; estos dos hombres que eran parte de un pequeño gobierno de un reducido pueblito, responsables de administrar justicia, aunque nunca lo reconocieran, descubrieron de pronto que no eran tan buenos ni infalibles como se creían, para hacer valer la razón, la equidad y el derecho. Un peón, casi analfabeto, les había dado una lección de nunca olvidar.

de LIBRES Y LAICOS
(El peronismo estaba proscripto y prohibido el uso de sus símbolos) Frondizi ganó las elecciones presidenciales, pero al tomar el gobierno se sentía muy débil ya que se había convertido en Presidente con votos prestados, lo que no le impidió olvidarse de todas las promesas y optar por negociar con los grupos más poderosos. A la iglesia le concede la autorización para la creación de universidades privadas a las que llaman “libres”. Por el otro lado estaban los que defendían la enseñanza gratuita y estatal, no vinculaba con religión alguna, “laica”, tal como la había definido Sarmiento cuando promulgó la Ley 1420. Los estudiantes que tomaron el colegio nacional de Villa Angela defendían la enseñanza Laica.

PROHIBIDO CRUZAR EL BORDE DE LOS SUEÑOS, de Josefa Abellá

Prohibido cruzar el borde de los sueños

14x20, 120 pag.

Poesía (2009). Tapa e ilustraciones interiores de la autora. (2009)

PALABRAS EN LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO EN LA BIBLIOTECA NACIONAL

La aparición de un libro es una suma de sucesos que responde a innumerables encuentros y circunstancias de apariencia aleatoria. Desde la trama de las palabras que lo componen, y hasta la hechura del objeto, median tantos imponderables que puede resultarnos inverosímil que las letras de molde encuentren alguna vez a la luz.

Josefa Abellá ha vivido ese azar en varias oportunidades, una azar que responde a su voluntad artística. Es escritora, poeta y artista plástica. Ha editado narrativa y este es el primer libro de sus primeros poemarios.

No está tan franca la intimidad de una persona para ser claramente transferible en ninguna otra manifestación de arte como en la poesía.

Como es dable pensar cuando se trata de material poético, la autora se nos entrega aquí enteramente. Se dirá que esta circunstancia es habitual a cualquier poeta, pero en este caso, la obra que se abre esta noche es un largo poemario que contiene tres libros escritos a lo largo de varios años, no diré cuántos, pero no son muchos a considerar por la edad que supone Josefa, pero sí los suficientes como para acceder a un panorama interior rico y extendido a lo largo de algunos de los últimos años.

Estos tres libros son: Los seis peldaños de la consumación (1982-1994), Tiempos de espera (1997) y Cuarto menguante (2004). Con los que nos confiesa partes de su mundo personal, sus pareceres y sus pasiones. Claro, se trata de Poesía, que no es poco.

Mucho podría expresarse acerca de lo técnico de la obra en un corrillo de análisis. Me limitaré a unos breves conceptos que no tienen, ni quieren, ser definitivos y que están teñidos de una visión personal que no pretende ser, de ninguna manera, concluyente.

La proyección de las pasiones que la autora nos presenta, como pulsos brotados entre el mundo concreto y el espiritual, es su inferencia en los resultados del destino, en la manifestación de sus deseos, en su reacción ante los avatares y eventos que suceden a lo largo del camino.

El acto creativo de Prohibido cruzar el borde de los sueños fragua la melancolía del amor con evocaciones y nostalgias sanguíneas, trazadas con entereza y sinceridad. Pero no cesa el asomo a nuevas fuentes de incitación.

La premisa de no invocar utopías y lo real parece ser uno de los destinos de estos versos:

Me retrasaron las obviedades

cumpleaños

ser un número más que “acompaña” en los entierros

unas persianas bajas en la madrugada

y los libros que, de noche, no debía leer.

Se trata de un trazado abarcador que, seguramente, vibrará en cada corazón que roce. Una suerte de trabajo para la íntima relación entre las partes que componen el juego de la lectura.

Temáticamente, encontraremos, amor, recuerdos, fricciones con el destino en una variada gama de estados de ánimo que completan la figura total de la portadora de la pluma. Y como si eso no bastase, tiene el libro, además de la ilustración de tapa, tres imágenes de su propia autoría con las que nos comparte su actividad dentro de las artes plásticas.

Sólo me resta decir que estas palabras se completan con la lectura serena y una buena disposición de ánimo para estar a tono con la buena disposición de ánimo que Josefa Abellá alimentó para que este libro de libros fuera un hecho.

Aplaudo y festejo esta obra con alegría y gratitud.

Ricardo Rubio

INTENCIONAL, de Patricia Alonso

Intencional

14x20, 72 pag.

Poesía (2008).

PRÓLOGO de María Fernanda Sánchez Barros:

Desde una sensibilidad infinita, capaz de percibir colores, formas, olores transmutándolos en poesía, lo original de Patricia Alonso aparece en todo el contenido y la forma de este libro.
Bien podría tratarse de una historia de amor entre un hombre y una mujer que recorren la línea del tiempo y lugar de forma apasionada y febril transformándose en muchos hombres, mujeres y situaciones.
Patricia Alonso expresa la sensualidad, el erotismo de forma directa y precisa, conservando la belleza intacta; lenguaje que desarrolla desde el comienzo de cada poema, por instantes con crudeza y en otros  suavemente.
Cada poema, lleno de imágenes plásticas, es un corto de cine filmado cámara en mano con la agudeza del ojo cineasta.  Sin temor a los rótulos y definiciones deja sin peso cualquier concepto o idea que intente establecer una diferencia entre narrativa y poesía; ella poetisa el argumento de esos films con imágenes traducidas en poemas, con una fluidez innata, se vale de absoluta libertad para concretar su obra.
Siendo fiel a la estética y el sentido que pide su poesía, de manera profunda y contemporánea nos describe el presente en situaciones cotidianas que nos atrapan e identifican. Sintética por momentos sin perder el tratamiento fílmico de la imagen, un giro atrevido y un final que respeta su estilo, describe pequeña historias sin caer en lugares comunes. Con la idea de que la poesía actual es imagen, Patricia Alonso nos adentra en climas de ternura, misterio, muerte, erotismo con la naturalidad de quien esculpe una pieza única y no es consciente de la dimensión que toma su obra. Ella va creciendo en detalles y certezas…
Patricia es un poeta de nuestro tiempo.

María Fernanda Sanchez Barros