POESÍA HACIA EL NUEVO MILENIO – ANTOLOGÍA DE POETAS ARGENTINOS, TOMO IV

14x20, 108 pag.

Poesía (2000). Palabras preliminares de Ricardo Rubio.

Antologados: Norberto Alessio, Carlos Enrique Berbeglia, Luisa Berutti, Dante Bustos, Haydeé Lilí Canaletti, Ramón Canalís, Omar Cao, Carlos Norberto Carbone, Jorge Hirsch, Susana Lamaison, Myriam Leal, Osvaldo Milano Arrieta, Adalberto Polti, Graciela Susana Puente y Beatriz Taboada.


POESÍA HACIA EL NUEVO MILENIO – ANTOLOGÍA DE POETAS ARGENTINOS, TOMO III

14X20, 118 pag.

Poesía (2000). Selección y proemio de Andrés Utello. Arte de tapa: Hilda Mans.

Antologados: Amanda Tomalino, Laura Laulhe, José Luis Colombini, Gabriela Bayarri, María Isabel Mansilla, Laura López, Vichina Peveraro, Yamil Nievas del Castillo, Lía Oubiña, Delia Vega, Víctor Nocelli, Susana Miranda y María Suriani.

POESÍA HACIA EL NUEVO MILENIO – ANTOLOGÍA DE POETAS ARGENTINOS, TOMO II

14x20, 128 pag.

Poesía (2000). Liminar de Ricardo Rubio. Arte de Tapa: Hilda Mans.

Antologados: Gladys Edich Barbosa Ehraije, Norberto Barleand, Julio Carabelli, Susana Cattaneo, Ayelén Correa, Carlos Cúccaro, Alba Díaz, Jorge Luis Estrella, Nélida González Montaner, Leonardo Gastón Herrmann, Zoraida Laveglia, Sandra López Jachú, José Martínez-Bargiela, Graciela Maturo, Elvira Otero, Aldo Parfeniuk, Horacio Preler y Rolando Revagliatti.

POESÍA HACIA EL NUEVO MILENIO – ANTOLOGIA DE POETAS ARGENTINOS, TOMO I

 

14x20, 156 pag.

Poesía (1999). Prólogo de Graciela Maturo. Arte de tapa: Hilda Mans.

Integrada por: Antonio Aliberti,Emilse Anzoátegui, Julio Bepré, Laura Calvo, Luis Raúl Calvo, César Cantoni, Alba Correa Escandell, Roberto Di Pasquale, Mariano García Izquierdo, Marcela Giacobbo, Roberto Glorioso, Miguel Ángel González, Amadeo Gravino, Pedro Grieco, Jorge Ariel Madrazo, Hilda Mans, Luisa Peluffo, Alberto Luis Ponzo, Ricardo Rubio, Alejandro Schmidt, Andrés Utello y Susana Valenti.

PRESAGIOS DE GUERRA, de Carlos Kuraiem

14x20, 64 pag.

Poesía (1983).

Presagios de Guerra – 2 de Abril de 1982. Poemas escritos entre los días 2, 3 y 4 de abril de 1982. Incluye Imágenes fotográficas de las pintadas callejeras tomadas por el fotógrafo Lucio Consentido.

PRÓLOGO, por Omar Cao

 

Omar Cao

Punto y coma / zapatilla de goma / el que no se escondió / se embroma.

Era en las tardes de verano y era un juego de chicos; no podíamos saber que andando el tiempo descubriríamos que la antigua e inofensiva fórmula infantil era usada sin contemplaciones en arte por los mediocres, por los irresolutos y por los que no confían en la capacidad de la gente y por ello pasan la vida lamentando supuestas conjuras en torno suyo.

Este es un libro que, a pesar de todo; no cree que la coplita de niños pueda aplicarse al arte. Hay en él profundos desniveles, su técnica no es perfecta. Tiene por momentos una amarga ironía, demasiado dolor; es contradictorio como este tiempo que nos ha tocado vivir, hay una profunda voluntad de poesía, por momentos, de la más autentica, que nace del choque con la dureza de la realidad y de la necesidad de comprenderla.

Es inútil buscar aquí complacencia en la belleza gratuita; todo apunta en la misma dirección; a veces un sarcasmo doloroso; a veces una esperanza casi ingenua, estos poemas de Carlos Kuraiem van hacia la gente con la decisión del diálogo; no se esconden, tratan por el contrario de mostrar revitalizada, nuestra realidad -dura pero tangible- inevitable pero modificable en base a esfuerzo y voluntad como los que aquí se reflejan.

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Kuraiem, por Mary Herrera

ALGO HICIMOS“,  por Carlos Kuraiem.

Breve historia sobre la portada de mi libro Poemas de la Guerra 2 de abril de 1982:

Con el fotógrafo Lucio Consentino, tuvimos que planificar toda la escena para capturar la imagen. En el país había estado de sitio: mataban, torturaban, compraban periodistas (muchos se ofrecían gratis) y, obviamente, estaba prohibido tomar fotografías de los edificios públicos. Los dos, Lucio y yo, cruzamos por la vereda de la Plaza de Mayo, charlando como un par de turistas distraídos, en dirección al Banco Nación. Yo iba del lado del cordón tapando a Lucio que en un tris gatillara para tomar la foto de tapa, podría hacerlo una sola vez. Su cámara estaba a la altura de mi hombro y avanzamos sin perder el paso. El resultado fue esa imagen tétrica, alargada de los granaderos, un par de personas deslizándose y la Casa Rosada. Y como Lucio tenía dudas con el cielo (y ya no podíamos repetir la toma) fuimos a Plaza Congreso, donde alborotamos a las palomas, que se dispersaron en lo alto, quedando como si semejaran helicópteros o aviones. En el laboratorio de Lucio, “dibujando con la luz”, realizamos el ensamble de las dos imágenes.
Los poemas los escribí entre los días 2, 3 y 4 de abril de 1982, antes de su edición (en Marzo de 1983) fueron leídos por Eduardo Aliverti, en su columna radial, en un encuentro organizado por la Revista Pan Caliente -donde había una fotocopiadora a disposición de los poetas para duplicar los escritos y repartirlos- y en varias Bibliotecas Populares de Capital Federal y del Conurbano.

ESPEJISMOS, de Olga Ferraguti

14x20, 80 pag.

Relatos (2011).

He querido titular este libro ESPEJISMOS, porque ser una lectora permanente y frecuentar con deleite el decir certero, la metáfora inspirada, las historias atrapantes de los grandes escritores, produce un espejismo, el deseo ilusorio de subirme a su tren, aún con mi modesto equipaje.

Allá voy, entonces, con historias que alguna vez sentí la necesidad de escribir y que hoy me atrevo a hacerlas públicas.

Olga Ferraguti

CRÓNICAS DEL VIEJO BUENOS AIRES, de Bernabé Sosa

14x20, 76 pag.

Apostillas (2011).

Foto de tapa: Fragmento del Teatro Colón.

He buscado agrupar en este libro, recuerdos que me llevaron a hurgar en bibliotecas, en recortes de periódicos, en diccionarios enciclopédicos y a mi imaginación; crónicas, que llamaron fuertemente la atención de la gente en su momento, no siempre con la verdad a cuestas.

Crónicas del Viejo Buenos Aires son algunas de las tantas que velaron las noches de lectura de curiosos, peregrinos e investigadores, historias queridas que dejaron una marca muy profunda en nuestra sociedad.

Bernabé Sosa

EL CEMENTERIO MARINO, de Paul Valery

12x21, 40 pag.

Poesía (1998).

Edición bilingüe francés/castellana.

Versión de Mario Sampaolesi.

LA PATRIA ESTÁ MIRANDO, de Eliseo Orlando Gamarra

14x20, 92 pag.

Ensayo (1998). Leyenda editorial: Antares.

LA CANCIÓN DEL BORRACHO, de Carlos Kuraiem

14x20, 16 pag.

Cuaderno de Poesía (Primera edición, 1999).

SIMULACIÓN DE LA ROSA, de Ricardo Rubio

14x21, 80 pag.

Poesía (1998).

Arte de tapa: Mónica Caputo.

Poemas de este libro obtuvieron el Primer Premio en Poesía en el V Concurso Literario Leopoldo Marechal 1996 y Mención de Honor en el Concurso Literario 1997 de la Casa de Salta y Gofica Editora.

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PRÓLOGO de Alberto Luis Ponzo

Luces y sombras -términos y valores contrapuestos, a veces fusionados en sentido poético- recorren este libro de Ricardo Rubio. Esta apreciación inicial no responde sólo al lado conceptual de las palabras, sino al fondo mismo de estos poemas, que por momentos hacen recordar las obsesiones de una oscuridad iluminada, o una luz que no representa la claridad.
La oscuridad es más reveladora que la presencia de la luz, y ésta oculta o anula la visión esencial de las cosas. No es casual, por ejemplo, que Olga Orozco haya titulado uno de sus libros “La oscuridad es otro sol”, o que Antonio Porchia haya dicho en una de sus fulgurantes Voces: “Un rayo de luz borró tu nombre. No sé más quién eres”, y “En plena luz no somos ni una sombra”.
Ricardo Rubio no me parece alejado, en su concepción poética, de tales certezas. La sombra y la luz cruzan constantemente estos textos, a ratos misteriosos, a ratos transparentes, para mostrar, evocar y sugerir un mundo sin el engaño o la confusión de la mirada convencional.
El tiempo, el destino, la memoria, las sensaciones diarias más comunes o complejas, integran la materia del libro. Pero más allá están los términos y la diversidad de tonos, visiones y contactos que aluden a las significaciones antes señaladas.
“Aún abriendo los ojos/ caminamos para el asombro”, concluye un poema. Pero también “Continuaré con la sombra/ iluminadamente solo”. En otro de sus depurados textos expresa: “Las manos en la sombra/ y los ojos tocando el horizonte”. Es constante esta confrontación, que refuerza y condensa una visión poética más amplia.
La sombra “flamea por el suelo” y “El silencio de las sombras/ se cierne alrededor de las cosas”. Se habla también “De toda la luz”, como si ésta como si esta se completara con algo imposible de eludir, para dar más espacio a esa luz total.
En los sucesivos períodos generacionales de nuestro país (algunos negados por los propios “encasillados”), se ha pretendido fijar modalidades, actitudes o puntos de contacto con episodios literarios anteriores. Si bien sólo la historia seria y los investigadores responsables dirán la última palabra, muchos poetas han pensado mucho más en crear una obra sólida y renovadora que mezclarse en entredichos inconsistentes ante la tarea esencial de todo autor, que es el trabajo, la búsqueda profunda y lo que yo llamaría una vez más, una conducta dirigida al apasionante misterio poético. Entre estos escritores está Ricardo Rubio, quien dice con humildad: “No tengo nada/ sólo una sabiduría lejana de la aprendida,/ casi muda.”
Sabiduría al fin “camino incierto para ciertos pasos/ con cierta voz”, porque “La magia existe:/ el dios de la razón nos ha mentido”. La magia, entonces, de una voz que conoce lo incierto, la duda, y los mismos interrogantes que encontramos en la poesía de todas las épocas.
“Materia de sueños”, “Agua de pájaros” y “Simulación de la rosa”, los tres niveles del libro, tienen la virtud de suscitar en nosotros el eterno asombro ante el valor verbal y el vasto campo de sensaciones derivado de una imagen, de una experiencia íntima y solitaria.
Se trata, en síntesis, de lo que llamamos y tratamos de entender: la creación poética. Y “cuando el poema ha sido hecho -escribió el crítico Ibáñez Langlois (1)- ALGO NUEVO HA SUCEDIDO, ALGO QUE NO PUEDE SER ENTERAMENTE EXPLICADO POR NADA QUE SUCEDIÓ ANTES”.
Un suceso, una nueva tentativa y la feliz aparición de este testimonio de Ricardo Rubio, es lo que saludamos con entusiasmo y gratitud.

Alberto Luis Ponzo

Alberto Luis Ponzo

TESTIMONIOS DEL PRESENTE, Antología poética

 

14x20, 152 pag.

 

Octubre de 2008. Arte de tapa: Óleo de Mónica Caputo.

Poetas: Héctor Miguel Ángeli, Rubén Balseiro, Santiago Bao, Gino Bencivenga, Luis Raúl Calvo, Mónica Caputo, Carlos Norberto Carbone, Susana Cattaneo, Silvia Marina Crespo, Domingo De Cristofaro, Marta Dulce, Jorge Luis Estrella, Héctor Faga, Roberto Glorioso, Amadeo Gravino, Jorge Hirsch, Carlos Kuraiem, Alicia Grinbank, Susana Lamaison, Hilda Mans, Élida Manselli, José Martínez-Bargiela, Graciela Maturo, Raúl Pérez Arias, Alberto Luis Ponzo, Horacio Preler, Ricardo Rubio, Enrique Sandri, Gustavo Soler, José Emilio Tallarico, Gustavo Tisocco, Amanda Tomalino y Andrés Utello.

PLAYA DE SAL, de Norberto Alessio

14x20, 12 pag.

Poesía (2006).

 

 

ÁRBOL DE INVIERNO, de Gino Bencivenga – Squeo Nº 25

14x20, 12 pag.

Poesía (2008).

Gino Bencivenga

GINO BENCIVENGA nació en Italia.

Es poeta, Actor y Director de Teatro. Ha publicado en poesía: “La palabra en que vivo”, “Palabra alguna” y ha participado en diversas antologías.

PROPIEDAD PRIVADA, de Jorge Meretta

 

14x20, 24 pag.

Poesía de Jorge Meretta. Editado en Montevideo, Uruguay, en 2003.