LAS ALUSIONES, de Roberto Di Pasquale

14x20, 140 pag.

Poesía (Tercera edición, 1999).

Prólogo de Phillipe Delaveau.

Arte de tapa: Antonio Seguí.

——————————————DOS POEMAS:

1

¿Me miras a los ojos, Destino? ¿Me preguntas?
¿Quieres saber la muerte de los días futuros
y adivinar la muerte de la noche en mis ojos?
Tal vez, ya que los miras,
descubras más adentro el mundo que olvidaron.
Mundo que amabas tanto. Según lo prometías
cuando el último sueño caía como un himno
sobre el niño aterrado, Destino, entre las sombras.

Verás antiguos nombres que perdió la memoria.
Los rostros olvidados de la dicha o el llanto,
lo que ahora es silencio. Lo que tiembla en mi mano.
El mundo que he perdido y transita en el tiempo.
Tal vez, porque lo amabas, quisieras recobrarlo.
Pero es cielo dormido sobre las aguas quietas.

2

¿Si de pronto —nacida de un relámpago
o de una flor— comenzara la revelación
de la infancia?
El pudor de algún gesto encubriendo el deseo.
La última respiración en la noche,
y la taciturna ansiedad de la carne.
Aquel lenguaje de lemas y sentencias
definiendo la patria, la castidad, lo eterno.

Los sabores fugaces, lo que ya no recuerdo,
las manos, la mirada, las sombras de mi cuarto.

Tal vez ya no comprenda la verdad de mi nombre.
Tal vez como una lágrima
avanza por los jugos de la tierra
destruyéndose en la mano de mi abuela
o la mirada vacía de su esposo.
Tal vez resida lejos, muy adentro de mí.

Si de pronto aquel niño consintiera en volver.
Aunque yo lo destruya mirándolo tristemente
y su retorno sea un nuevo dolor
para sus ojos y sus manos,
aunque llegara aterrado
de sentirse más solo, más niño ante la muerte
que con tanto amor le ofrezco.
Si de pronto volviera y nombrándome
revelara la noche.

No ambiciono el misterio.
Pero hace mucho tiempo
que quisiera entenderme.
Aparte los extraños: médico y sacerdote.
A solas con el mundo
esfera que no tiene un eje imaginario.
El eje son mis vértebras
y alrededor estrellas
el páncreas y los trenes,
el sol de las veredas, la palma de esta mano.

Al nacer
he lanzado una piedra
al cristal de mi pecho.
Y rota la vidriera,
se confunde el paisaje poblado por mi sangre.
De noche lo respiro como un latido inmenso
y ruidos interiores propagan la distancia
de este sonar de estrellas que alumbra mis entrañas.

Aquí
en estas pupilas que nunca despertaron
tengo grabado un mapa de ríos y fragancias.
La fronda de los gestos que incendiaron las horas
como una cinta pasa de colores perdidos
removiendo el misterio
crecido de fragmentos de olvidos que regresan.

PICTÓRICA, de Rolando Revagliatti

14x20, 44 pag.

Poesía (2011).

Diseño integral: Mirta Dans.

Arte de tapa, contratapa y prólogo del libro: Juan Eugenio Rodríguez.

PRÓLOGO de Juan Eugenio Rodríguez
Vivir en el incendio que resta, un movimiento de apertura. Ir al encuentro de una mujer conmovedora sentada frente a mí que me nombra.

La voz poética, es esa otra voz en la muchacha de los bulevares del desnudo rojo,

en las nueve ninfas que danzan en el parnaso, en las meretrices del salón, la voz del poeta invocando a la Virgen de la Escala bella, bellísima y reímos juntos mientras la magia se pinta de blanco desnudo saltando corriendo, asaltando el blanco desnudo. Reímos. Me detengo y digo,

¡yo ya estuve aquí!

Sombreros y bonetes, estrellitas erectas, franjitas erectas, Labios o peces de los arrabales, entonces sólo lo ajeno, lo extraño, me es posible.

Ella sigue allí, mujer conmovedora sentada frente a mí, un seno rubio despierto

frente a mí. En mí como sed, como otredad, como deseo. Abres mis ojos, espíritu que no vives en ninguna forma. Reinas en el silencio donde arden todas las formas.

Vivir
en el incendio
que resta

un artificio ante la fatalidad irremediable, un acto poético.

Pictórica

palabra en busca de la palabra.

                                                                                                                           Juan Eugenio Rodríguez

Rolando Revagliatti, Jorge Luis Estrella, Juan Eugenio Rodríguez y Eleonora D'Alvia

 

 

 

Primera solapa del libro con noticia del autor, actualizada a la fecha:

Rolando Revagliatti nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, la Argentina. Poemarios publicados sólo en soportes electrónicos: “Ojalá que te pise un tranvía llamado Deseo”, “Infamélica”, “Viene junto con”, “Habría de abrir”. Libros publicados en soporte papel: “Las piezas de un teatro” (dramaturgia), “Historietas del amor”, “Muestra en prosa” (cuentos, relatos, micro-relatos), “Obras completas en verso hasta acá”, “De mi mayor estigma (si mal no me equivoco):”, “Trompifai”, “Fundido encadenado”, “Tomavistas”, “Picado contrapicado”, “Leo y escribo”, “Ripio”, “Desecho e izquierdo”, “Propaga”, “Ardua”, “Pictórica”, “Sopita”, “Corona de calor”, “Del franelero popular” (poesía). Con selección y prólogo de Eduardo Dalter apareció en 2009 el volumen “Revagliatti – Antología Poética”. Toda su obra cuenta con ediciones electrónicas, algunas bilingües, disponibles gratuitamente en http://www.revagliatti.net, donde se albergan cientos de fotografías de escritores argentinos contempo-ráneos, un alto número de archivos de audio y videos, ediciones-e  multilingües, etc. Sus 185 produc-ciones en video, debidamente diseñadas y editadas por diversos colaboradores, se hallan en http://www.youtube.com/rolandorevagliatti

 

COMO UN NOCTURNO DE CHOPIN, de Amadeo Gravino

14x20, 16 pag.

Poesía (2001).

CELEBRACIÓN DE LOS BOSQUES Y NADA MÁS QUE LA VIDA, de Jorge Cambiaso

14x20, 64 pag.

Poesía (2001).

COLIBRÍES RESCATANDO SUEÑOS, de Mariel Florentino y Alfredo Martty

11x17, 40 pag.

Poesía (2010).

CENIZAS DE LA TARDE, de Norberto Barleand

14x20, 68 pag.

Poesía (2002).

Arte de tapa e ilustraciones interiores: Mariángeles Ventura.

BREVE SAGA NECESARIA, de Graciela Susana Puente

14x20, 40 pag.

Poemas (2001).