OPUS TESTIMONII – Universal poets selection in Spanish

“OPUS TESTIMONII” will be presented in September on the third appearance of KULTRUM collection- A selection of thirty-two world poets, preceded with a preliminary essay by Oscar de Gyldenfeldt (Argentina): “Meditation on the relationship between poem and language “.

This anthology intends to give an overview of the current poetry, taken from authors who develop a vast cultural activity in different parts of the planet, sharing the poetic word.
La Luna Que, publishing house announcing a second volume for 2018.

OPUS TESTIMONII includes poetry from:

MIFRANI ABDELHAQ (Marruecos)
ISAAC ALONSO ARAQUE (España)
MUHSIN AL-RAMLI (Iraq)
ATEF ABDEL-AZIZ (Egipto)
JORGE OSCAR BACH (Argentina)
NICOLE BARRIÈRE (Francia)
JOHANNES BEILHARZ (Alemania)
BENGT O BJÖRKLUND (Suecia)
MARLENE DENIS VALLE (Cuba)
YOLANDA DUQUE VIDAL (Chile)
SHAIP EMERLLAHU (Macedonia)
GÁBOR GIUKICS (Hungría)
HASAN ERKEK (Turquía)
CESC FORTUNY I FABRÉ (España)
CHEN HSIU-CHEN (Taiwan)
HUSSEIN HABASCH (Kurdistán)
ALICIA ES MARTÍNEZ JUAN (España)
JETON KELMENDI (Kosovo)
ALICJA KUBERSKA (Polonia)
LEE KUEI-SHIEN (Taiwan)
KAMRAN MIR HAZAR (Hazaristán)
ALICIA MINJÁREZ RAMÍREZ (México)
JESÚS MORENO SANZ (España)
GIUSEPPE NAPOLITANO (Italia)
MAHMOUD SHARAF (Egipto)
MARY-JANE NEWTON (India)
VÍCTOR PAZ IRUSTA (Bolivia)
MARIAN RAMÉNTOL (España)
RICARDO RUBIO (Argentina)
SASHO SERAFIMOV (Bulgaria)
ANDRÉS UTELLO (Argentina)
CARLOS VITALE (Argentina)

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DE PERFILES, VÉRTICES, PLANETAS, CUERPOS, ÁRBOLES Y ESCENARIOS y NUMB, LA ESPERA SOSTENIDA, primer poemario de BEATRIZ PÉREZ SÁNCHEZ

BEATRIZ LA DE JULIANA Y MARIAN (*)

¿Y tú de quien eres? preguntaban los exilados al regresar al pueblo después del genocidio que siguió a la derrota. Y tú decías los motes de padre y madre para que los exiliados orientasen sus sandalias sentimentales hacia una genealogía tan llena de nostalgia como de perplejidad. Coño, tan chico y eres hijo en vez de nieto, no preguntaban sino se decían así mismos tratando de volver a situarse en aquel intríngulis de lejana cercanía que eras tú frente a padre y madre, aunque los abuelos no dejaron de contar. Es que nací muy tarde, dicen padre y madre que me escapé, que ya se había pasado la hora de nacer.
De perfiles, vertices, planetas, cuerpos, árboles y escenarios y Numb, la espera sostenida
No pasa lo mismo con este poemario que tengo vigilado con los párpados del hambre, como sucede con la primera novia, el primer viaje a solas, el primer curso de la uni de una nieta, quizás el primer beso, la primera vez de todas las cosas. Yo sé que Beatriz Pérez Sánchez tiene buena salud literaria porque es de Juliana Mediavilla, la filóloga que destruye distancias con los misiles de la literatura, la madre de Ricardo, la que no presume que sabe sino que sabe. Y también es de Marian Raméntol, que es varias tormentas de expresiones artísticas, pero a quien la literatura le hace expandirse más allá de sí misma siempre, en un boca a boca con otras gentes y otros universos que delatan su apostolado sin segregaciones.
Lo primero que hay que agradecerle a Beatriz Pérez Sánchez a la hora de su primer poemario es que se haya salvado de la abundante tentación de escribirse en vez de escribir, y que lo que hay de ella en los poemas parece llegado de fuera, como una influencia de una dibujante, una retratista, una pedagoga que se mira, se estudia y se dice con un comunal lenguaje lejos del misticismo laico que al final siempre es una trampa que aleja más que acerca.
Por eso la natural consecuencia ante Beatriz Pérez Sánchez es que no abdica de sí misma para quedarse en un mundo de emociones, sino que se adentra más fuera y provoca reflexiones.
Yo soy polígamo, amo la poliandria, y no se me pueden pedir exclusiones porque eso es como renunciar a tantas cosas donde bebemos a diario nuestra hermandad con la esperanza. Pero si tuviera que quedarme en la monotonía de una monogamia y dejar en la cuneta todo lo demás, me quedaría con sus poemas cortos. No hay en ellos una sola coartada, como cuando los surcos de la emigración del campo a la ciudad obligaban a las familias a compartir piso con derecho a cocina, perdiendo intimidad e independencia.
En la fecunda brevedad de las entregas poéticas de Beatriz Pérez Sánchez está el aviso, el telegrama, la punta del iceberg de su independencia. De su intimidad ni hablo, porque un territorio tan sagrado siempre sobra en un poema, y sólo es un recurso llenito de pobreza.
A lo mejor desbarro si, atento lector, parece tremendismo decir que en el primer poemario de Beatriz Pérez Sánchez hay tanta filosofía como sentimiento.
Dicho así, con una rotunda elementalidad, puede parecer que jibarizo una ambición literaria, que minimizo el mundo emocional de donde nació el libro. Y sin embargo la intención es justamente la contraria: proclamar la transversalidad de un libro que sirve para todos porque todos lo escribiríamos al vernos en él.
Evidentemente hay en el libro árboles y trenes insustituibles. Y alguna tarde que se despertó áspera, pero con una seducción imposible de erradicar de la memoria. Y hay también algunos enigmas que este lector tozudo pero imberbe no acierta a descuartizar. Me refiero a la identificación del ritmo, la cadencia, el fantasma de la prosa poética cuyas lindes a veces se organizan o se desorganizan para sustraernos la serenidad de las lagunas, o la difícil identificación de las besanas.
Para un anarquista sentimental como el que firma, esto no tiene importancia. Porque lo que cuenta es andar explorando hacia adelante sin sonambulismos. Un purista, acostumbrado a hermetismos doctrinarios, haría algún reproche.Beatriz Pérez Sánchez
Está muy claro que la asonancia/rima de la página 36, por ejemplo, es una imprescindible provocación: ahí está el poema. Sin embargo algunas asonancias turcas parecen fruto de una falta de reposo. No pasa nada, una cosa son las víboras y otra muy distinta los grillos, aunque yo, que sé que nunca África tuvo la llave de la primavera, las hubiera evitado. Más que nada porque hay quien se queda solamente en los lunares.
Si auscultamos adobe a adobe el lenguaje y desembocamos en el vocabulario, veremos que este es aguerrido, vertical, crónico, múltiple, tertuliano, personal y sensible. Como si la escritora, al salir a escribir, entrase en una geografía interior donde vive varias vidas, quizás una en cada poema. O una sola vida que se va enseñando, como los cronistas oficiales de una ciudad (también vale un barrio) van construyendo parte de su historia a medida que van dejando huella de los sucesos o de las ocurrencias.Esto es imprescindible para adecentar la lectura, erradicando la monotonía no sólo temática sino formal: cada toro tiene su lidia y el torero que no entienda eso debe dedicarse a otras cosas más llevaderas, como dar clases de corte y confección por correspondencia o curar catarros. Por ejemplo.
La pasión por escribir no se inventa, y el oficio de escribir va al compás del tiempo y los acontecimientos. Escribir es hablar consigo mismo y con los demás, conjugarse en una conversación simultánea, propagar la noticia de que existes, te pasan cosas que no te sobran sino que quieres compartir como los barcos se reparten cachitos de mares, abrir las puertas del corral donde los gallos de la madrugada esperan el alba y los prados, ser más locuaz y más loco que los demás y que estos te acepten porque al leerte, crecen.
En Beatriz Pérez Sánchez se dan estas condiciones, parece que su primer libro tiene tempero para los siguientes. Porque alerta y no aburre.
En todo el libro aletea suavemente una salsa de simbolismo que en ocasiones se convierte en surrealismo. Por este camino caminaron todos los poetas importantes, alguno encontró ahí la cima, pero ninguno se quedó.
Porque el poeta que escribe el mismo poema o se viste con el mismo vestido, aunque se endomingue, tiene muy cerca el final de sí mismo. Y lo peor de todo: que la agonía no llega por decisión propia, como la de Sánchez Ferlosio, o porque el pozo se seca con un solo sorbo aunque sea de cava, como Carmen Laforet, sino por aburrimiento.
Hay poetas que empiezan y acaban en un solo poema, aunque lo escriban cientos de veces. Entonces ya no hablamos de otra cosa que de hastío o pereza de un lector al que le gustan los menús de varios platos, como en las bodas de mi pueblo.
Un poeta es un vicioso de la evolución, a veces a su pesar, pasa de la promiscuidad al sosiego a solas, y cuando acaba su vida, acaba su obra. A veces sucede un leve milagro en el que una poeta recién llegada se multiplica en un único instante, el del libro, como si fuera una antología de varias ansias, de casi todos los sueños. Y entonces un purista diría que al libro le falta una médula unigénita que le identifique, o que se ausentó algunas veces la técnica.
Esto no vale más que la certeza de que el libro es un punto de partida, cuajadito de ganas y no seco de nobles ambiciones. A partir de él,     la lengua literaria que no entiende de silencios o si no el libro no sirvió para mucho.
A mí me parece que este primer poemario de Beatriz Pérez Sánchez es una buena conexión de aguas mansas y aguas bravas, aunque estas últimas se resguarden bajo la máscara de la serenidad, como la tía Tula escondía sus pasiones.
Un libro no nace para quedarse. Un libro sale al campo para propagarse y crecer. Yo creo que Beatriz Pérez Sánchez está en ello.
                                                                                                                             Valentín Martín
(*) Marian Raméntol

UN POEMA DE MARIAN RAMENTOL A JORDI VIRALLONGA EGUREN

ME AGACHO SILENCIO ABAJO

Jordi Virallonga Eguren

Jordi Virallonga Eguren

                             A Jordi Virallonga Eguren

Afincada en las horas bajas,
donde los pórticos despiden a las sombras
demasiado maduras,
y el desmayo de las calles
se escribe en el último murmullo del estanque,
allí, en el rincón residual de una mirada,
extiendo los brazos
hacia el pecho ardido
de un sol innecesario.

Suspendida y entelada,
amamanto azules primigenios
mientras mi casa traslada su penitencia.

Deshago la boca arrastrada de la noche
para que el mundo no duela, para que
los hijos seniles no se arañen los pies,
jugando – con catástrofes de chapas torcidas-
a inyectarse el frío y a apuntar bien lejos,
con ametralladoras de leche rancia
y munición labial sin apetito.

Me agacho silencio abajo, muy abajo,
para que todo pase, pero no pasa nada.

Marian Ramentol

Marian Raméntol

 

MARLENE DENIS, “NAVEGA MARTÍ EN MI SANGRE DE ISLA”, por Ricardo Rubio

Marlene Denis: el compromiso con la palabra escrita

Marlene Denis

Marlene Denis

Marlene Denis, escritora hispano-cubana. Profesora de letras y correctora de estilo, llega a la literatura siendo adolescente cuando obtiene su primer premio en un concurso de poesía, a la edad de 14 años. Creó y presidió los talleres literarios del municipio Cerro, en La Habana durante veinte años. Fundó el Taller Literario Provincial de La Habana y asesoró el infantil-juvenil “Ismaelillo” dentro de la propia localidad. Fue miembro de la Brigada “Hermanos Saíz” de Escritores y Artistas de Cuba con más de una treintena de premios en diversos certámenes literarios, tanto dentro como fuera de la isla. Impartió conferencias sobre Poesía Contemporánea de Cuba en la Universidad de Parma en el año 1996. Fundó y condujo la Tertulia Literaria “El Rincón de la Salamandra”, en Manresa, Barcelona, entre los años 2010-2013. Fue coordinadora del II y III Festival Internacional de Poesía “Grito de Mujer” en Manresa y Sant Vicenç de Castellet, en Barcelona. En 2014 participó como Académica en el XVIII Festival Internacional de Poesía de Curtea de Arges, en Rumanía. Parte de su obra se encuentra recogida en diversas antologías de Cuba, América Latina, Estados Unidos, Austria, Rumanía y España. Es miembro de la Unión Nacional de Escritores de España, y pertenece a otras entidades como la Asociación Mundial de Escritores, el Movimiento Poetas del Mundo y Mujeres Poetas Internacional. Ha publicado diversas obras, entre las que destacan: “Donde termina la distancia I”, Ed. Extramuros, Cuba, 1988; “Donde termina la distancia II”, Online Studio Productions, Panamá, 2011; “Mi bella isla” (relatos), Online Studio Productions, Panamá, 2011; “Al filo de la fe” (co-edición) Ed. Casa Eolo, España, 2011; “Más allá de la palabra”, Ed. Pasión por los libros, España, 2011; “Bajo el cielo del exilio”, Ed. Seleer, España, 2012; y “A pesar de la sequía”, Ed. Art Gerüst, 2013. Además, se encuentra en proceso editorial su poemario “El ciruelo de Salamandra”.

(Tomado de Unión Nacional de Escritores de España – http://www.unionescritores.com/2015/03/marlene-denis-el-compromiso-con-la.html)

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  Marlene Denis: “Navega Martí en mi sangre de isla”

Acerca de su libro “A pesar de la sequía”

A pesar de la sequía, de Marlene Denis

A pesar de la sequía, de Marlene Denis

Con altos niveles de significación, Marlene Denis goza de la buena salud poética: precisión verbal, inventiva, justeza. Su tono es distendido, desenfadado y ameno, posee la tranquilidad que otorgan la rectitud del lenguaje y el dominio de la traducción sensitiva-objetiva desde la psiquis al papel, y que son capaces de producir el regocijo estético en el ocasional lector o escucha. Sus destellos de sentido se manifiestan a través de una forma semántica en extremo concreta y sin fisuras.

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 “He querido ser sincera

con cuanto el poema labra,

pero está el abracadabra

de mi semilla extrajera.”

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En el intimismo de algunos de sus poemas encontramos giros agudos y de penetración filosófica, también de la cruda lucha por la ubicuidad, de la grave noticia; pero cierta firmeza de espíritu nos revela una autora indeleble, sincera —aunque prudente, y no por eso menos intensa—, a la hora de arrojarse al ruedo de lo que un verdadero libro de poesías significa, que es revelarse, mostrarse hasta los huesos, “vaciar el costal”; no por ello sacrifica la ética escritural. Su poesía es un canto que a veces evoca a través de la copla:

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 “Quisiera ser al anverso

de la tierra y de la mar.

A veces quisiera estar

entre la tinta y el verso.”

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Marian Raméntol Serratosa - Cesc Fortuny i Fabre - Marlene Denis

Marian Raméntol  – Cesc Fortuny i Fabre – Marlene Denis

Como a todos “a veces un bolero se mete en mi rabia”; como a todos “a veces el aire aspira a convertirse en diáspora”.

“Ya sé que cuesta/ sentarnos a la mesa de los necios,/ dialogar con el fraude…”

Sus grandes preocupaciones: la relación entre tiempo y realidad, entre distancia y presencia, entre pasado y consuelo, la conduce por caminos de luminosa catarsis —metáfora de una luz posible en las caídas—, pero valoriza la memoria más allá de su dramática visión; a esa oscuridad de la psique impedida para todos, opone sus recuerdos y la noción concreta de una realidad inamovible, lacónica y fascinante.

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 “A veces es bueno saborear

las velocidad del tiempo,

saber que olemos a mundo

entre teas y escayolas…”

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La lectura de A pesar de la sequía no nos dejará indiferentes.
Ante la firmeza de su palabra no podemos evitar la sensación de la plenitud poética.

                                                                               Ricardo Rubio Ricardo Rubio

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 De “A pesar de la sequía”

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 OMNIPRESENCIA

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Puedo ser la Niña de Guatemala,

muertecita de amor a la sombra,

el esqueleto del cóndor

y la apariencia salvaje del océano

que nos retorna a la arena.

A veces consigo ser

máscara y vicio

a contracorriente de la multitud

a la risueña mariposa

que dejaste volar hacia la nube

con su ternura a cuestas.

Soy todo cuanto niego

en los confines de la eternidad.

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VIII (del opúsculo “Cabalga Lorca por mis ojos de tierra”)

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En sintonía con las galaxias

yazgo de pie

sobre el espejismo

—como fantasma—

a mitad de la madrugada sin lucero.

Universo, lo iluminas todo,

incluso

esta quietud en su caracol

de metáfora y espinas

cuando el amasijo de huesos y lombrices

—cual lado prodigioso—

prolonga mi hábitat salvaje.

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I (del opúsculo “Elegidos”)

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Para no olvidarme de mí

he vuelto mientras escucho la luz

y su forma de languidecer

tras las cortinas.

Creí haber perdido el rastro

en el equilibrio de las aves

entre mendrugos de abandono

que confiaron mi ausencia

al acoso fornicador

en la sangre de la memoria.

18º Festival de Poesía en Curtea de Argés, Rumania

FUNDAŢIA ACADEMIA INTERNAŢIONALĂ ORIENT-OCCIDENT

Fundaţie şi Organizaţie Culturală – Curtea de Arges, România

Algunos participantes, Curtea de Arges 2014, Poetry Nights

Algunos participantes, Curtea de Arges 2014, Poetry Nights

Cesk Fortuny i Fabre (España), Ricardo Rubio (Argentina), Marian Raméntol (España), ¿?, Bela Clara Ventura (Colombia), Marlene Denis (Cuba), Carolina Ilica (Rumania); DETRÁS: Mary Jane Newton (Hong Kong); RECLINADA: Lana (Rumania).