CUANDO LA REALIDAD SE HACE CUENTO, de Ana María Scagnetti

14x21, 164 pag.

Cuentos (2010).

Arte de tapa de la autora.

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EL JUICIO DE LOS SUEÑOS, de Leopoldo Real de Azúa

15x20, 34 pag.

Cuentos que obtuvieron el Primer Premio Nacional Iniciación Prosa 1987, otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación (Ed. 1988).

Leyenda editorial: La Luna Que Se Cortó Con La Botella (L.L.Q.S.C.C.L.B.)

SAN MARCOS SIERRAS DEL AYER, de María Laura Guevara

14x20, 316 pag.

Cuentos (2006).

Nota:

María Laura Guevara nació en San Marcos Sierras, provincia de Córdoba, en un marco natural que caracteriza la presente obra. Este es su primer libro de relatos, tiene en preparación su primer poemario.

Cuando el lector abra las páginas de este libro, ellas verán la luz, serán como los montes, los pájaros, la gente de mi pueblo cuando en cada amanecer el sol les anuncia un nuevo día. Será día de hacer surcos con el arado en la tierra y de sembrar las semillas que serán festival de espigas, arriar la majada por la sierra agreste o apacentar los bovinos en la verde alfalfa. A cuestas, alegrías y tristezas, el apuro y la esperanza a flor de piel. Los vecinos de la villa serán los que juzguen esta obra escrita con todo el amor a la tierra de mis ancestros. Nacida en este suelo y habiendo crecido entre sus hombres y mujeres, intento relatar la vida del San Marcos de Ayer como yo lo viví o como me lo contaron mis antepasados. Las leyendas forman parte de nuestra vida. En realidad, todo San Marcos es una leyenda. Por eso, este libro fue posible.

CUENTOS PARA LEER EN SAN MARCOS, de María Laura Guevara

14x20, 116 pag.

Narrativa (2008).

Arte de tapa: “Río San Marcos” – Fot. de María Laura Guevara.

 PRÓLOGO, por la Lic. Elena Garzón

La globalización, como fenómeno irreversible para la humanidad, señala la necesidad de reflexionar sobre la problemática de la condición humana, para postular una concepción ética de la literatura, en la que la imaginación y la creatividad del escritor permitan realizar un replanteo insoslayable de las pautas y valores, para refundar un universo donde la Fe, la libertad, la verdad y el amor constituyan los instrumentos esenciales que convoquen al lector a concebir la idea de que un mundo mejor es posible si la palabra es una referencia al cielo, a la belleza, a la esperanza y no al infierno, en formas simbólicas donde persista la mirada de la verdad y la supremacía del espíritu como fundamento de la creación individual.
El pecado se define como “una palabra, un acto o un deseo contrario a la ley divina”.
La noción de pecado se vincula con esa palabra -otra- que se opone a la ley; lenguaje figurado, metafórico, que mostrará otro poder, opaco, “extraño” de la realidad que pretende referir.
El pecado refleja el vicio; en el plano discursivo, el vicio se vincula con el mecanismo metafórico, “oculto”, que se transmite y que pone en evidencia las figuras.
Además, la presentación de los pecados capitales confiere al texto la noción de proliferación (semántica y sintáctica), porque los pecados capitales son considerados como generadores de los otros pecados, los otros vicios. De este modo, parece explicar el planteo expansivo presente en esta obra, como una invitación al ejercicio de una conducta virtuosa.
Tal es el desafío que María Laura Guevara, en este segundo libro, aporta a la cultura. Lo hace desde la riqueza de sus valores y el respeto por las normas éticas y morales, la expresión narrativa con sus cuentos, de la actividad humanística que rige su vocación literaria, su vida y sus sueños.

                                                                                                                                                          Lic. Elena Garzón

HISTORIAS DEL FIN, de Jorge Bach

14x20, 72 pag.

Relatos (Septiembre de 2011).

 

Prólogo de Cristina Escofet:

ESPACIOS SIN FIN DE JORGE BACH

 Historias del fin, del escritor Jorge Bach, es una invitación para detener el tiempo del vértigo y la velocidad en el que estamos inmersos. Es una invitación a sumergirnos en otro tiempo: el de la narración que contiene espacios infinitos. Es que la narración instala un tiempo otro que corta toda conexión con el espacio-tiempo de la vertiginosidad y nos conecta de inconsciente a inconsciente, con el espacio-tiempo de los personajes. Una vez rotas las coordenadas espacio temporales en el que transcurre nuestro cotidiano, el extracotidiano de lo narrado, el de los personajes, nos sumerge en un universo continuo, en el que también nosotros somos narrados. Lo que nos cuentan los personajes, nos cuentan. Porque nos involucran. ¿En qué espacio tiempo? En el de las sensaciones, emociones, evocaciones, dramas, miserias, magias, secretos y misterios.

Historias del fin. Las historias van cayendo unas en otras, y nosotros nos sumergimos en relatos envolventes. Son Historias del fin, que paradojalmente no tienen ningún punto final. Son historias del retorno al origen. Son un juego de situaciones que espejan circunstancias de nuestra existencia.

Todo comienza con un árbol original (Ronald), el rosal que anticipa el tronco desde el cual se desprenden gajos, que como partes de sí, el autor elige a quien repartir. Y con este anticipo de gajos de una misma savia, nos encontramos con escenas de la narrativa que de la mano de sus personajes se ofrecen al lector como rama de ese árbol que siempre sigue naciendo.

Historias del fin, es un juego de reflejos en el que podemos mirarnos. El destino que ata (Mabel), los lazos familiares que asfixian hasta la venganza. El erotismo en silencio

(Margareth Helmholtz). La vulnerabilidad, la herida secreta (Angel). El espíritu detectivesco con lo mejor de la tradición de nuestros mejores historietistas (Oesterheld, Solano López) en un suspenso que nos promete un continuará (Pereira). El crimen en el nombre del padre, el impulso de la víctima de convertirse en victimaria e involucrar al entorno como cómplice (Verónica). El placer de la venganza (Elvio). El amor como refugio en un marco donde la libertad y la muerte suenan en la misma cuerda y donde el crimen no confesado se alía a la culpa como estigma familiar (Pablo-Nora-Mujeres de familia-Locura). La poesía y la magia de la mano del misterio (Aminias). Y finalmente el retorno al origen, donde principios y finales convergen, donde apocalipsis, caos y espacios sin rupturas se funden en el tiempo del no tiempo. Y nosotros dentro de ese devenir (Inicios del mito).

Historias del fin de Jorge Bach. Historias que no nos dejan afuera. Que nos permiten situarnos en el mundo de Bach, que regala rosas a quien quiere, donde los personajes narran y nosotros nos dejamos narrar por ellos.

Cristina Escofet

(Prof. de Filosofía-Dramaturga)

POR EL COLOR DEL TRIGO, de Leonel Sicardi.

14x20, 64 pag.

Cuentos (2011).

TERRA AUSTRALIS, de Mario Gallo

14x20, 124 pag.

Relatos (2006).

Arte de tapa: Jorge Zaccardi.

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CONTRATAPA  por Ricardo Rubio

Con una estética vehemente, firme y cristalina, Mario Gallo nos presenta la civilidad y sus crueldades, develando actos y potencias que tejen la trama de los hechos. El primer plano de los significantes es acaso la pátina o la excusa con la que testimonia su percepción de la sociedad. Ya en “Arrojando sombras” (Cuentos, 2004) e incluso en “Excursión” (novela corta, 2000), la maquinaria formal se activa desde una aparente sencillez de conceptos para edificar el complejo entramado de aquello que, por inalcanzable, llamamos destino. Logra, a través de este nuevo juego de relatos, el estado suspensivo del ocasional lector, llevándolo con destreza hacia lugares no explorados de la psique. El control de la palabra, las licencias poéticas y la doble significación que a menudo aparecen en los textos enriquecen cada argumento e incitan la frecuen-tación. “Terra australis”, en su conjunto, es un expediente revelador que refleja por oposición el contenido ético de la pluma que lo creó, el orden de un pensamiento ligado con la realidad y con el “otro”, y la destreza comprometida hasta lo orgánico con el hecho humano.
                                                                                                                     Ricardo Rubio