EPÍTOME, de Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

11x17, 24 pag.

Poesía (2001). Ilustraciones de Vanina Guilledo.

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Ricardo Rubio

Nota preliminar del autor:

POSMODERNIDAD

En un mundo donde priva la simulación por sobre la esencia, donde se exaltan o se atenúan las propiedades benéficas de las cosas según convenga económicamente, donde las falsas imágenes distraen del camino pragmático o experiencial; en un mundo en donde la publicidad es solamente mercenaria, no estamos seguros.

Ricardo Rubio

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CUADERNO DE TRABAJO, de Amadeo Gravino

Amadeo Gravino

12x21, 28 pag.

Poesías (2007).

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La sapiencia poética de Amadeo Gravino (Prólogo de Graciela Maturo)

Este cuaderno de trabajo de Amadeo Gravino nos sorprende con la variedad de su contenido y la unidad de su mensaje. Contiene anotaciones, poemas breves, citas, aforismos, gotas de sabiduría poética que confirman una vez más su vitalidad intelectual y creadora, y su permanente aprendizaje a través de la poesía.
Quienes  pensamos que el poetizar es un modo de vida y una vía privilegiada de conocimiento, reconocemos con alegría los pasos de un poeta como Amadeo, que en una trayectoria ininterrumpida de más de treinta años ha prodigado los frutos de su percepción, afectividad y ejercicio imaginario a través de poemas, obras de teatro y trabajos críticos. Mientras disfrutaba de sus publicaciones anteriores pude valorar su voz totalmente original, su modalidad personalísima para expresar un dolido y alborozado sentimiento de la vida, su amor por las cosas y los seres del mundo, su nostalgia de otra realidad. Reconocí su temple humanista, fundado en una filosofía del amor que no ha sido incorporada sólo en forma libresca,  pese a sus reconocibles lecturas, sino que se descubre acorde con una intuición despierta, receptiva, atenta a la revelación de cada día. La fruición de lo bello no le impide a Amadeo experimen-tar el dolor de vivir, que su palabra transmuta en ritmo, luz, armonía. Su poesía arraiga hondamente en un sentimiento cósmico que da sentido a la existencia y el canto.
Una nítida voluntad estructural ha agrupado estos textos breves en 5 capítulos, en cada uno de los cuales aparecen aforismos o grajeas poéticas. Los apartados III y V por su parte, son especialmente poéticos: condensan la percepción del instante vivo en breves líneas próximas al haiku por su capacidad de síntesis, o bien conforman totalidades más amplias, centradas en una motivación temática o verbal. Caracteriza a estos poemas su levedad, su movilidad, la capacidad de captar en una imagen lo que confiere gracia a una hora cualquiera, lo que destella en la apariencia común de las cosas. Gravino tiene el don de captar lo bello, lo instantáneo y fugaz de la cotidianidad visitada por la belleza. Lejos de toda solemnidad, él recorre los rincones de la ciudad provisto de una cámara a la manera de Blaise Cendrars, descubriendo ocultas relaciones entre las cosas aparentemente mudas y alejadas. Su poesía es un canto a la vida, una lección de humanidad que reúne lo grande y lo pequeño, lo sublime y lo cómico en su enternecedora condición terrena.
Ofrece también, en esta bella obra, una serie de citas literarias anotadas con el espíritu de una reflexión crítica, que exponen coincidencias o simplemente señalan la apropiación espiritual, por el autor, de cierto legado filosófico. Estas citas, provenientes de otros poetas, o de libros sagrados de distintos pueblos, señalan el bagaje cultural de Gravino pero, más profundamente, nos hablan de la superación del gesto rupturista moderno por un retorno al origen, a la semilla.  Alguien que se identifica con la filosofía del haiku o la de los Vedas, se pronuncia por una visión mágica del mundo y se mantiene al margen del escepticismo o el decadentismo que impregnan gran parte de la atmósfera poética actual. Por otra parte esas citas vienen a coincidir profundamente con la vivencia personal del poeta, que siente el olor del aire, fija el trazo de un pájaro en el cielo, o da cuenta de la  mirada de una muchacha como quien consigna los acontecimientos más fundamentales.
Tal como siempre ocurre en las obras de Amadeo, no es sólo la vida inmediata, o el fulgor de los objetos naturales lo que ha inspirado su expresión sorprendente y certera, sino muy a menudo el panorama amplio de la cultura, la realización estética, la música, la pintura. Es muy interesante observar cómo él va dibujando los escenarios de su propia experiencia, y los motivos de su pensamiento poético. Por otra parte, como todo poeta moderno concentrado sobre su propio quehacer, Gravino nos va dando una poética, una suma de observaciones sobre la poesía, y en especial sobre su poesía, su concepto de la palabra y el arte. Así este volumen se enriquece con el continuo trabajo de una razón creadora que se mira a sí misma en el acto de crear, y se complementa con su propia reflexión, apoyándose a su vez en otras reflexiones. Su poética se ve esclarecida desde una viva inteligencia.
Quiero reiterar finalmente lo dicho sobre el amor en la poesía de Amadeo Gravino. Su intensa afectividad, que valoriza y elige momentos perceptivos e imaginarios, ha entablado un pacto con el misterio real, que impide su apar-tamiento crítico y aún la ironía, hoy tan en boga entre mu-chos poetas. La suya, si existe, queda apenas como un dejo nostálgico que asoma en medio de su despliegue vital, erótico. Tantálico era un adjetivo que usaba en estos casos Enrique Molina. Gravino ama el mundo, y por amarlo él lo comprende y puede cantarlo, aún en medio de la  injusticia de los hombres, la pérdida de sentido que amenaza la vida ciudadana, los errores, las atrocidades. Gravino, guiado por su pertenencia cósmica, que es un modo de la fe, opta abiertamente por la razón poética. Elige la magia del vivir y la confianza en el arte como rumbo de revelación y salvación.
Vista de este modo la poesía, si bien no resuelve, ni aspira a hacerlo, los enigmas intelectuales y las iniquidades morales que acosan al hombre, le ofrecen una respuesta implícita que nutre su sensibilidad y estimula su imaginación, acercándolo a cierta forma de felicidad. El canto, la música, la imagen, el ritmo, son claves en el asedio a la multifacética y esquiva realidad, que hacen posible el paso de la conciencia desdichada a la gozosa conciencia del artista. Eso quería decir el gran poeta John Keats cuando exclamaba: Un hecho de belleza es un goce para siempre.
Al regalarnos este nuevo recado de su sabiduría poética, Gravino nos hace partícipes de un acto de amor, que nos ayuda a  vivir en las horas inciertas de la historia.

Graciela Maturo

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ACERCA DEL AUTOR

Amadeo Gravino nació en Buenos Aires, en 1945. Es poeta, crítico literario y autor de teatro. Sus últimos títulos en poesía son: buenos aires-internet (2000); Como un nocturno de Chopin (2001); Tangos de otoño (2001); A/penas una canción (2001); Crónica del crepúsculo (2002); Del amor y la ciudad (2003), Variaciones sobre Beatriz (2004), Paraísos de la tristeza (2004); Notas de agenda (2005); Leyendas de Troya (2005); Amor en vuelo (2006). Integra distintas antologías. Tiene publicada obra crítica en el libro Papeles dispersos (1996). Estrenó varias obras de teatro: La cautiva; Canciones y poemas con princesa; Opus a Buster Keaton; Tangopoemas x 3; Las aventuras de Macbeth y La trágica odisea del Rey Lear, estas dos últimas, versiones libres de textos de W. Shakespeare.

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Contratapa de Ricardo Rubio:

Amadeo Gravino siente (y sabe) que la palabra es un signo que busca revelar la mirada y su inmediata sensación. Escudriña las provocaciones del medio e intuye; advierte su estado, su deseo, y elige.
La referencia natural o las lecturas, como disparadores, con sus elecciones y rechazos, develan una dirección subjetiva que se hace plena en la imagen y en los corolarios de su atento juicio. Se autentica uno con la alegoría; se sabe todos con su alusión.
En este Cuaderno de trabajo, que es la continuación de los muchos que enriquecen la obra de Amadeo, el amor y la imagen asumen el trabajo motor y buscan el espacio donde el eco del razonamiento sesudo quede resumido a sus aderezos y desde ellos sugiera la emoción y la calidez despojada, la que hallamos en la instantánea de Ungaretti o, como cita Graciela Maturo en el prólogo, en el sabor sublime de los haiku.
De la mucha poesía que asoma en estas composiciones, destaco el clima emocional que provoca un estremecimiento de  espe-ranzada salvación por la belleza.
Ricardo Rubio


TODAVÍA, de Elizabeth Carpi

Elizabeth Carpi

11x17, 32 pag.

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Poesía (2005).

11x17, 32 pag.

Elizabeth Carpi es docente, directora de Escuela, profesora de Castellano, literatura y latín, Prof. de Metodología de la Investigación educativa. Coordina talleres literarios participa de exposiciones plásticas.(Santa Fe, Córdoba, Bs. Aires) auspiciadas por la Secretaria de Cultura de Corral de Bustos Ifflinger. Libros editados: Poesías para mi niño, El mundo de la abuela, Asombros, Mundo de asombros, Más allá de las palabras. Ha participado de múltiples antologías literarias y ha coordinado antologías de jóvenes y de alumnos del IPEM Nº 47. Ha dictado cursos para docentes en el país, en Bolivia y en Cuba. Es organizadora de muestras artísticas de la zona en una convocatoria denominada “TODO ARTE”.

JUEGO DE ABADESAS, de Marcelo Juan Valenti

Poesía (2004).

Marcelo Juan Valenti nació en Rosario, en 1966. Libros Publicados:  ”Paralelo Protervia”, novela en coautoría con María Luisa Siciliani  (Editorial Ciudad Gótica, 1998). “Una langosta en la casa invisible”, cuentos (Viajeros de la Underwood Ediciones,  1999). ”Presagio de la reina ciega”, poesía (Ed. Los Lanzallamas,  2002). ”Caballo bifronte”, prosa poética, coautor Susana Rozas (Ed. Los Lanzallamas, 2003). Sus trabajos han aparecido en distintas revistas en papel y online. Participó en los ciclos de lecturas del bar La Muestra (1998), Cherie (2001) y “La poesía en los bares” (2003). Actuó como jurado en distintos certámenes, entre ellos en el “XXIII Concurso Internacional de Poesía”, organizado por la Asociación de Arte y Cultura de Acebal (Acebal – 2000). Colaborador e intérprete del espacio radial “Un cuanto leído para Usted”, programa desarrollado en dos audiciones semanales por espacio de dos años, en FM Allegro. Participación en la coordinación del ciclo de lectura de narrativa, en FM AZ93 Radiocafé (Rosario – 2000). Miembro fundador de la revista literaria “La Torre de Papel” (Rosario 1990 – 1994), dedicada a la producción literaria local, en los géneros poesía y cuento. También colaborador del suplemento cultural del diario Rosarionet (difundido por Internet durante el primer semestre de 1999).

LA POESÍA COMO EXPERIENCIA DE SÍ Y ACOGIDA DEL SER, de Graciela Maturo

La poesia como experiencia de si y acogida del ser

14x20, 24 pag.

Ensayo acerca del libro “Otros espacios” de Jorge Orozco.

Graciela Maturo

LA LEYENDA DE TROMENTOR, de Ricardo Rubio y Mónica Caputo

La leyenda de Tromentor

13x19, 40 pag.

Epopeya. Versión económica

Textos de Ricardo Rubio – Dibujos y pinturas de Mónica Caputo.

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

Mónica Caputo

Mónica Caputo

Prólogo de Juan-Jacobo Bajarlía:

CREACION Y DESTRUCCIÓN

El mundo estaba esclerosado y sangriento. Lleno de crueldad y de muerte. Los vientos se entrecruzaban con ráfagas de cenizas que llenaban la razón y el abismo. Y entretanto, como expresa Ricardo Rubio en La Leyenda de Tromentor

(…) hay quienes siguen huyendo hacia los ecos,

hacia el arrollar sonoro del caos,

mientras el pasmo negro del vacío

les llena de cenizas las cabezas.

El mundo es eso en esta enigmática epopeya cósmica: un viento de cenizas que invade la razón y la vida. Pero Ricardo Rubio creará a Tromentor, un personaje mítico, sobrenatural que lo ve todo y que tratará de ordenar el futuro como ese Tiresias de T. S. Eliot en “El sermón de fuego” de La Tierra baldía (III, vv. 218-220):

Yo Tiresias, aunque ciego, palpitando entre dos vidas,

anciano con arrugados pechos femeninos, veo

la hora violeta, la hora del atardecer…

Ricardo Rubio y Juan-Jacobo Bajarlía

O como ese Hanrahan de The Power (1928), de William B. Yeats, quien ebrio o sobrio irá por el alba para limpiar las lacras o las cenizas que alimentan a los humanos.

Tromentor es de la misma raza que Tiresias y Hanrahan. Ven la maldición que corroe el universo y se yerguen como profetas inacabables para predecir la vida y la muerte. Pero mientras aquellos sólo batallan por una tierra esclerosada, Tromentor, en notable itinerario, va por el cosmos apuntalando la debilidad de un universo que arrastra la soberbia del hombre. Y algo más que yace en la dimensión de este ser mítico que es Tromentor. Porque después de elevar al hombre y expurgar el cosmos, sabe que el mundo es un ser perecedero que también morirá para rehacerse una y mil veces, como ya lo había intuido Zenón de Citio en el siglo IV a. de J. C.
Poema inexorable, La Leyenda de Tromentor se ubica entre las poéticas que en nuestra era denuncian la decadencia de un mundo que marcha hacia el ocaso.
Juan-Jacobo Bajarlía

AGONISTAS DEL FIN DEL MUNDO, de Aldo Luis Novelli

aldo luis novelli

11x17, 32 pag.

Poesía (2005).

Nº 8 –  Colección Federal “Poeta Joaquín Giannuzzi”.